4 razones de por qué el público NUNCA estará contento con The Walking Dead como la conocemos



Con el final de temporada número dos de The Walking Dead me han venido varias emociones. La primera y más grande es desesperación por querer ver el comienzo de una tercera que dudo siquiera existan los contratos y los scripts pero ya prometieron entregarla para el otoño dos mil doce. A lo largo de esta lenta temporada, me ha tocado saber de gente que se rindió en el camino. Otros tantos la siguieron nomas por curiosidad, pero siempre con un hueco detrás de la cabeza. Los sueños y esperanzas de los horror y/o zombie fans despedazados por una serie de televisión que prometía ser LA SERIE de terror para seguir en el presente. La primera completamente dedicada al sub-género zombie en aparecer desde que se invento la tele en 1926.

A mí la serie me encanta y salvo detallitos que ya mencionare en la lista, no tengo una sola queja al respecto. La cosa no es defenderla sólo por considerarme un fan, que lo soy, si no descifrar por qué su marketing es engañoso y la serie va por otro lado. Está bien odiar algo o abstenerse a verlo si no es atractivo para nuestras preferencias (Ejemplo: soy fan del terror pero fuera de la sirvienta sexy, nomas no me entró American Horror Story) pero no ante una premisa que se puede reducir casi casi a sueños rotos.

Si odias la serie por alguna de las siguientes cuatro razones, te invitaría a reconsiderar y aprovechar que faltan 7 meses para que comience la nueva temporada y revisitar los capítulos desde el principio. Y claro, estas no pretenden ser las razones definitivas, seguramente hay muchas más, les hablo sólo de las primeras que vinieron a mi cabeza. Cualquier aporte u opinión, ya saben, para eso está la sección de comentarios.

The Walking Dead NO es una serie sobre zombies



Una de las series más exitosas de la última década se trató de un grupo de sobrevivientes que, sin otro remedio más que ese, sobrevivir, tuvieron que aprender a adaptarse a un entorno que no era el que les pertenecía. La razón podría ser la que sea, desde una isla misteriosa o, como en The Walking Dead, zombies. Los muertos vivientes son la adversidad. La catástrofe. La gota que viene a derramar el vaso dirían por ahí. El fin del mundo que hemos visto en cientos de películas como 2012 o Deep Impact. Menciono este par de películas en contraste con otras, por ejemplo Armaggedon o Independence Day donde si bien el fin del mundo es un peligro también, los humanos encuentran entre sus recursos las maneras de defenderse. En 2012 para nombrar una reciente, los protagonistas, una vez entendiendo la magnitud del problema, no pretenden salvar al mundo. La catástrofe es inminente y el mundo insalvable. El hilo dramático heroico entonces se convierte en cuestión de supervivencia, y si hay tiempo, adaptarse.

En The Walking Dead, o al menos en la información que hasta el momento nosotros como público y el grupo de personajes de la serie tenemos, es que la epidemia zombie es irreparable. Es un peligro magno como el diluvio universal o el derretimiento glaciar. Claro, ellos pretenden encontrar una cura todavía, -incluso llega a ser un plot point dentro de la serie- pero hasta el momento sólo están batallando por adaptarse. De ahí viene más del 70% de su drama.

Lori and Carl



La mayoría de los trolls en la web odian a la inservible Lori y al enfadoso Carl. Uno de los argumentos más fuertes que ronda por ahí es que ellos son los causantes de los problemas en el grupo y la serie. Y si somos reduccionistas, quizás tengan razón. Habiendo dejado claro que la serie no es tanto sobre los zombies sino sobre el grupo de personajes que intentan sobrevivirlos, a estas alturas tan jóvenes del “fin de los tiempos”, en la transición del mundo viejo al mundo nuevo, los problemas de Lori y Carl son más que necesarios para poner a prueba la madurez del grupo. Visitemos a Shane un poquito. El personaje que en la segunda temporada mejor representó ese switch (y que también estuvo bastante vinculado a estos dos personajes). En una cachetada a la moral, sus decisiones siempre fueron las más malévolas del bonche. Decisiones donde un mal corregiría mil bienes, y en esa diminuta parte del cerebro que nos permite emitir juicios, más del 90% de las veces sabíamos que tenía razón. Shane actúa por amor, Lori por confusión y Carl por inocencia. Tres condiciones humanas que, en cualquier catástrofe que fuéramos a enfrentar, van a irracionalizar nuestra toma de decisiones en un principio. The Walking Dead lo ha mencionado en varios diálogos, muchas veces usando al mismo Carl como referencia. ¿Qué mundo estamos dejando atrás? ¿A qué mundo tenemos que acostumbrarnos? En un tronar de dedos no nos vamos a convertir en la maquina fría y asesina que podemos ver en Alice y demás caracteres de la saga Resident Evil, y a donde creo que Shane se habría ido si lo hubieran dejado. Y con esto los quiero traer al siguiente punto:

Los “tropos” del apocalipsis zombie



En mi búsqueda nada exhaustiva (ósea, nomas consultar Wikipedia y ya) por traerles una traducción ideal de la palabra "tropes" que aplican los gringos y que no tenga que ver con los tropos literarios que si existen en la retórica, he decidido dejarla como tal y esperar que se vuelva un #trendingtopic del análisis en la ficción audiovisual. Un tropo pues, es el hermano menor del cliché. Un tropo lo aceptamos como lo factible dentro de determinada situación sin sentirlo como la repetición forzada en que se vuelve un cliché. Un tropo es aceptar que la mordida de un zombie te convierte en un caminante también a pesar que lo hemos visto en miles de películas y no nos molesta. Un cliché es que cuando están a punto de morder al protagonista, este siempre escapa sin un solo rasguño mortal. En fin, The Walking Dead se ha vuelto famosa re-direccionando los tropos del cine de horror, del cual se desprende sin duda el sub-genero zombie. Aquí es donde mencionaba al principio que la mercadotecnia detrás de la serie es engañosa. El público de TWD no son necesariamente los horror fans sino aquellos que están dispuestos a ver desarrollarse una historia. El gore y splatter son un plus. La licencia artística que se toman los creadores, si se quiere. Siempre hay alguien que se queja de que no aparecen suficientes zombies. Esto es como quejarse de que en Independence Day no salen suficientes marcianos. O en Armaggedon suficientes asteroides. El objeto no es ese, sino el peligro pendiente al que están sujetos los humanos y como ellos pretenden resolverlo. Por algo la movie y la serie están contadas desde su point of view. Independence Day desde el punto de vista de los aliens seria una movie completamente diferente. Sería una tragedia sobre una raza espacial a la cual un montón de assholes se interponen entre ellos y su amor por la destrucción de la tierra.

Yo lo haría diferente

Hay algo en las historias sobre muertos vivientes que siempre nos invita a pensar “¿Que haría yo en esa situación?”. The Walking Dead es culpable casi, casi de restregarnos esa pregunta en la cara y luego toma una decisión que a veces no es compatible con la nuestra. Obviamente la serie tiene su guión y las opciones siempre son las que un grupo de escritores tomó meses atrás del estreno de la misma pero, si son atentos, la mayoría de las decisiones en el show pretenden poner a prueba tanto los valores y juicios del personaje en cuestión y de la audiencia. Sólo hay un objetivo claro en cada momento: El costo de la supervivencia, y con ella, la evolución. Ya lo mencione hace unos párrafos, regresemos a una movie considerada por muchos la biblia del zombie eterno: Night of The Living Dead de George A. Romero. ¿Cuánto de esa película realmente fue sobre los zombies y cuanto fue por las discusiones entre Ben, Harry y demás miembros del grupo? No es gratuito el tributo que hace TWD a esa movie durante toda la segunda temporada.



Otro detalle que tienen en común este par de ficciones, aunque posiblemente entraría mas en cualquiera de los puntos anteriores, es que los sobrevivientes no son las killing machines que nos emocionan tanto en este tipo de aventuras. Poniendo de vuelta el ejemplo de Resident Evil, si bien este tipo de películas estilizan y a veces hasta erotizan la acción del humano versus los zombies, no es una postura narrativa tan descabellada. Los seres vivos venimos de una evolución donde teníamos que proteger lo nuestro a puño y navaja de las garras de depredadores. La tierra en algún momento fue, o se puede decir que todavía es, una lucha por estar en el top de la cadena alimenticia. Leones o zombies, la defensa y la violencia están vinculadas al instinto primate de nuestros genes. La diferencia de estas movies a la vida real, en tiempos donde la comida la compramos en tiendas y de la seguridad se encargan las rejas, es que nos tomaría más tiempo del que creemos volver a adaptarnos a ese estilo de vida salvaje, si no es que nos quedamos en el camino.

That’s it. Me gustaría sinceramente leer algo de su feedback.

Jesús Brijandez - lunes, 19 de marzo, 2012
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1 comentario:

  1. Me gusta por cómo me explica las cosas de esta serie que probablemente demando o exijo de ella, pero que por no ser conocedora del género zombie, me limita. La primer premisa fue lo que aclara mi panorama; decía yo en un post sobre el season finale “Parece que guardaron a todos los zombies para el season finale”, pero ahora lo entiendo. Hasta entiendo que hayan guardado a todos los zombies para el final y así crear una atmósfera de mucha tensión sin que ésta sea una serie de zombies. Lo que más me agrado fue el punto de Lori y Carl; qué razón de decir “Shane actúa por amor, Lori por confusión y Carl por inocencia”, aunque siento que su papel en la serie la detiene y la hace hasta torpe, pero también no concibo la serie sin ellos. Sólo un par de observaciones: los acentos en la palabra “sólo” y sugeriría usar más punto y coma (;).

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