¡La venganza del VHS!

por Jesús Brijandez



Le hablo a mi generación cuando platico de esos dispositivos rectangulares negros que encapsulaban una enorme cinta, y que al menos una vez, jugamos a desenrollar por toda la sala. Hubiera sido la Debbie Does Dallas de nuestro papá o los "aerobics" de Traci Lords de mamá, un regaño nos bastó para darnos cuenta lo importante de esos objetos. Los video-casetes contenían uno de los tesoros más valiosos que hasta la fecha acosan a la humanidad: Películas.



Recordemos la eterna espera de rebobinar nuestro tape de Disney favorito para volverlo a ver, una, y otra, y otra, y otra vez. Utilizar sus enormes caparazones blancos para guardar de todo menos los videos. Los viajes a las tiendas de renta para sacar los estrenos del mes: ¿Jurassic Park o The Mask?

Aquellos que venían de una generación antes que la nuestra ya lo tenía muy claro. La censura de los mentados “videonasties” en Gran Bretaña sirve como ejemplo. Por mucho tiempo, antes del video on demand, mp4, los blu-rays, dividis, laser-discs y demás, los coleccionistas atesoraban con energía sus copias copiadas de la copia de El Topo con subtítulos en japonés.


Aqui se tocaba un LaserDisc.

El VHS vino a representar la posibilidad de apropiarnos de nuestras películas favoritas. De tener en un rincón de nuestra casa el material que ha tejido nuestra vida. Rentar en el videoclub esa película que no tuvimos oportunidad de ver en el cineplex. Para toda una industria de “video home system”, de narcos o de pornos, de ficheras o de snuff, de risa en vacaciones, fue una vía para producir y subsistir.

Generaciones más nuevas que la mía conocerían al videocassette solo como el contenido de esas viejas cajas que están arrumbadas en el closet. Esos cartones que tienen portadas más creativas que sus dividis pero menos, es decir, nulo “material extra”, ni entrevistas con el cast y director.



En el 2006, A History of Violence de Cronenberg fue la última película distribuida en formato video-cassete y para el 2008 los nostálgicos leímos con ojos remojados la noticia que JVC (La compañía que prácticamente invento el videotape) dejaría de manufacturar sus reproductores.

Adiós había dicho el VHS.


Al menos alguien supo hacer algo de provecho con eso.

En el 2009 un joven director, Ti West, finalizaba su tercer película The House of the Devil. Fue una de mis favoritas de ese año y de muchos críticos de terror. Se sentía como una fresca contestación al cine de horror mainstream que pesa más en el departamento de tripas en pantalla. No estoy diciendo que eso no me guste, pero la magia de House of the Devil radica más en la tensión y en la incertidumbre de no saber que saldrá detrás de cada puerta. Otro genial detalle es una especie de homenaje al cine ochentero que se siente a lo largo de toda la película, tanto, que cuando esta finalmente salió al mercado, se sintió tan natural que sacaran una edición especial de House of the Devil no solo en DVD y Blu-ray, sino también en VHS [más pics acá].



En el mismo 2010, el director de culto Harmony Korine nos tenía anticipando otra de sus obras nacidas de la transgresión: Trash Humpers. Como si no tuviera una premisa suficientemente bizarra ya, la película tenía la particularidad de estar completamente grabada y editada por Korine en VHS. Igual que con la movie de West, Trash Humpers salió a la venta, además del regular DVD, en una edición limitada de 300 videocasetes.


Todos con paquetes individualmente "personalizados" por Harmony Korine.

En el terreno todavía más independiente, los directores Dan Nelson y Drew Bolduc llevan al circuito de festivales una obra de la cual Lloyd Kauffman y su equipo Troma estarían más que orgulloso: The Taint. A principios de este 2011 pudimos ver en su website un video promocional donde anuncian la venta de su película en un kit especial que incluye, el DVD, un poster, stickers y, claro, una bella copia en VHS transparente.



Hace unas horas leo la noticia que Mondo, la tienda-boutique a uno de los mejores cinemas del mundo, el Alamo Drafthouse de Austin, lanzará su nueva línea de distribución, junto a Intervision Picture Corporation (Parte de Severin Films), llamada “Mondo Video”, que consistirá en editar selectas piezas de culto en el maravilloso y ‘asegurado desaparecido’ formato de Video Home System. Empezando con el considerado primer slasher grabado enteramente en video: Sledgehammer, de 1983.



Me parecería algo ingenuo decir que todo lo anterior es pasajero. Se huele un trend que aumentara con los meses. Ya lo verán. Ahorita se limitan a piezas de colección, pero tal como pasó con la música y la resucitación del vinilo, la venganza del VHS se viene. A desempolvar sus cintas. Si no las han vendido, les darán muy buen display arriba de la chimenea. Las electrónicas no tardan en reabastecerse con reproductores nuevos. Las aventuras a los mercados de segunda mano para rescatar reliquias descuidadas.

No hay nada más retro que un videotape y mientras lo retro, y esa nostalgia a mejores tiempos, estén de moda, los videotapes regresaran a quedarse otra temporada. No nos sorprenda si cuando editen Hobo With A Shotgun a la venta, esta tenga su bonita y equipada edición en VHS.


La basura de un hombre es el tesoro del futuro.

Jesús Brijandez - lunes, 9 de mayo, 2011
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