Ghost, un cuento de hadas de tiempos más simples



Ghost es una película que ha hecho muchos tops desde su lanzamiento (1990) sobre todo en la categoría romántica. Ya es muy conocida esa anécdota de que en algunos cines te regalaban pañuelos en la entrada. Ahí nomás para que vean cuanto. Recién me hice una actualización después de años de no verla, mucho menos analizarla, todo a raíz del reciente fallecimiento de Patrick Swayze, quien fuera el actor que interpreta el fantasma del titulo. Pero seguro ya lo sabían.

Es sobre amor. Si. Pero también es de violencia, traición, avaricia y otros pecados capitales. Raya más en el thriller supernatural y mantiene realmente de bajo perfil las romantic scenes. Es fantasía, inclinada al terreno de la ficción, si como yo, eres escéptico en cuanto al tema de la fantasmagoría. La religión nunca es un tópico, aunque sigue sus preceptos básicos. La luz brilla desde arriba y la oscuridad se arrastra desde abajo. Dios nunca se muestra, o alguno de sus séquitos, pero los demonios si vienen en forma de siluetas negras, sombrías, que emiten gemidos macabros y arrasan con los malhechores muertos en su paso.

Sam Wheat (Patrick Swayze) recibe una bala por intentar proteger a su novia Molly Jensen (Demi Moore) en un asalto gone wrong. El criminal escapa. Sam lo persigue, pero no puede alcanzarlo. Cuando regresa a la escena, se da cuenta que Molly le llora al cuerpo inmóvil, muerto. El es ahora un fantasma. El tema de la perdida de la pareja siempre es uno duro. Es difícil por que no te lo esperas. Como que esperas que todo mundo se muera, menos la persona con la cual planeas tu futuro, e incluso si no, el presente se vuelve no grato. Es alguien que elegiste al gusto dentro de un universo de posibilidades que no te llenaban, y ahora, ya no esta. Duro.

Hay algo de confort en que Sam no se vaya por completo. Permanece en la película. En la ficción. Se topa con una serie de fantasmas que le explican como adaptarse a su nuevo mundo. Desde un viejo que le explica la razón de su permanencia hasta el loco del subway que, si bien es hostil, termina cumpliendo un rol de gurú al enseñarle a Sam como interactuar con el mundo de los vivos.

También, hablando de mediadores, uno de los personajes importantes es el de la espiritista Oda Mae (Whoppi Goldberg). Importante fuera de la película también, ya que le valió un Oscar como actriz de soporte, incluso por encima de Diane Ladd, quien en ese año interpreto a la malvada madre de Laura Dern en Wild at Heart de David Lynch. Un poco de trivia pues. Oda se vuelve relevante en el twist principal de la trama, cuando Sam descubre que su asesinato no fue accidental, fue orquestado por su mejor amigo Carl Bruner (Tony Goldwyn) Sam utiliza a la médium para comunicarse con Molly y advertirle que aun sigue en peligro, ya que Carl no ha obtenido todo lo que quiere.



La relación entre Sam y Oda se desenvuelve como especie de secuestro. Ella se niega a ayudarle, pero el, aprovechándose de que es un fantasma que solo ella puede escuchar, la molesta día y noche hasta que acceda. El personaje de Oda también funciona como alivio cómico. Para muchos esta película es clasificada como comedia. El director Jerry Zucker tiene en su historial la clásica Airplane! e incluso un no acreditado numero como asistente de dirección en la película de The Ramones, Rock ‘n’ Roll High School. Yo podría decir que si bien de comedia tiene momentos, es predominantemente una temática sombría. Molly de por si tiene que lidiar con la muerte de su amado, y ahora tiene que enfrentarse a una loca que jura hablar con el desde la otra vida.

Algo que puede pasarse de alto fácilmente son los efectos visuales. A estas alturas ya están bastante vencidos. La súperimposición de Sam como un fantasma es creativa pero ya no se mantiene, aunque funciona para contar la historia, que es lo que se supone los FX deben hacer. Si se ponen algo queso, pero son solo medios para un fin mayor.



Ghost es un cuento de hadas de tiempos más simples por que hay una ingenuidad omnipresente en la historia. Es fantasía de amor. El héroe, incluso después de su muerte, sigue peleando, en parte para reestablecer la justicia divina, pero más importante, creo yo, para proteger a su damisela en peligro. El camino no es fácil. Debe pasar por un proceso de aprendizaje, desde ser un espíritu alienado en la tierra, hasta aceptar su realidad y aprender a combatir la maldad desde sus discapacidades, que claro, después se vuelven su fuente principal de poder. El camino del guerrero eventualmente se vera recompensado con su entrada a la gloria. Que es dolorosa dadas las circunstancias, pero uno es lo que es y no rebate su condición, solo hay que vivir, sobrevivir, o en este caso morir, con ella.

Jesús Brijandez - sábado, 19 de septiembre, 2009
Sigueme en twitter @Brijandez

Claro, no podía dejarlos sin LA escena:

No hay comentarios:

Publicar un comentario