Antichrist



Regreso a mis malos hábitos de bajar DVD screeners en lugar de esperar dos meses a ir al cine, seis si la pensaba ver en México. Pero la curiosidad que generó la controversia en Cannes me obligó a darme el lujo de ver Antichrist en mi televisión. Creo que como castigo, ahora estoy un poco deprimido, ya que es lo que Lars Von Trier logra transmitir con su obra.

Antichrist tiene una historia dividida en cuatro capítulos con prólogo y epílogo. He (Willem Dafoe) y She (Charlotte Gainsbourg) son una pareja de casados que se ven haciendo el amor en cámara lenta y blanco y negro durante el prólogo, donde el hijo de la pareja, un niño llamado Nick, de tan solo dos años, se tira por una ventana y cae a su muerte en el pavimento. De aquí se crea el conflicto de que She no puede superar la muerte de Nick, por lo cual He (psicólogo racionalista) le da tratamiento.

La terapia los lleva a Edén, un bosque al cual She le tiene miedo. She le teme al bosque porque tiene una ideología que la hace pensar que el bosque saca lo peor de la naturaleza humana ya que se ve reflejada en la naturaleza de la fauna local. Esta es la ideología detrás de Antichrist, que el ser humano es caótico y nihilista por naturaleza. En manos de una mujer histérica, esto puede llegar a ser fatal.



Von Trier se excede en dos aspectos. Su bella fotografía, la película fue grabada en una RedOne, y usa todo el poder de la tecnología, sobre todo a la hora de hacer unos lentos zooms que no se podrían realizar igual en 35mm. Su otro exceso es la violencia. Llega un punto en el cual uno cree que absolutamente cualquier cosa puede pasar, y a lo largo del filme vemos unos tres actos que no puedo nombrar, pero que les aseguro, queridos lectores, nunca han visto o volverán a ver. Estas dos son razones para verla, una por el lado artístico y otra por el lado morboso.

¿Qué pienso en sí de la película? No tengo manera de ver dentro de mi en este momento, no puedo decirte si la experiencia fué en vano o no. Depende de como afecte al espectador. En primera instancia he perdido mi apetito tanto culinario como sexual por un periodo indefinido. Seguido de esto, solo sé que estoy triste después de verla, ondeado a más no poder. No sé si necesitaba verla, pero por el momento creo que es necesario verla como amante del cine y de las teorías de la condición humana. Es una obra única. Es una obra misógina pero no es una obra pretenciosa. Lo repito: Lars Von Trier no hace esta película por shock, la hace porque tenía que hacerla. Eso me queda muy claro.

Joey E. Muñoz - lunes, 7 de septiembre, 2009
Publicada originalmente en masterdetucora.tumblr.com

Avance de la película:

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